E-Spanglish: Aprender inglés para entender español

¿Aprender inglés para entender español? eing?

¿Cómo puede ser posible tal afirmación? Te parecerá inverosímil, increíble, una utopía, pero es totalmente cierto.

Además lo repito alto y claro: En muchas situaciones hay que saber (bien) inglés para entender español.

 Me explico: Tú, que te has pasado un tiempo invirtiendo esfuerzo, horas y dineritos en aprender inglés, decides un buen día que ya es hora de poner tus conocimientos a prueba.  Y con toda la razón del mundo.

Pero además, decides que quieres emprender una aventura lejana, para no tener la tentación de regresar a tu homeland ante el primer obstáculo que se te presente. Así que te planteas unas vacaciones angloparlantes.

Por un lado, si eres de España,puedes pensar que Londres te queda muy cerca, aunque es una ciudad increíble que vale la pena «sentir».  Y por otro, no te apetece sentarte en un avión 26 horas para llegar a Sydney, que sería la opción más temeraria…pero, a la vez, más extraordinaria! (yo, si me lo pudiera permitir, elegiría esta última, sin pensármelo dos veces…)

Así que optas por la alternativa intermedia: Los grandiosos y desconocidos Estados Unidos de Norteamérica, eligiendo además el destino más typical que se te puede ocurrir. New York.

Te compras el billetito (o boletito) o contactas una de las tantas agencias que ofrecen estos tipos de viajes al extranjero para aprender inglés y, aterrizas cómodamente en la ciudad de los rascacielos pocas horas después.

En el mismo aeropuerto JFK, sin darte tiempo a localizar por dónde salen tus maletas, te dan la bienvenida unos extraños sonidos que tu cerebro registra como español, tu lengua materna, pero que te resultan imposibles de descifrar. Piensas que es el cansancio del viaje, pero acto seguido, un muchacho, muy apuesto y bien vestido se te acerca y te pregunta con toda naturalidad:

“¿Tienes unas coras (quarters) para telefonear?»

 Como no tienes la menor idea de lo que están preguntando y estás un poco cohibido por encontrarte en suelo forastero, contestas amablemente “No, lo siento”, pero la frasecita no deja de dar vueltas en tu cabeza. Te consuelas pensando que definitivamente, es culpa del aturdimiento del vuelo. Y, feliz, sigues tu camino hacia la gran manzana.

No entiendo nothing

Sientes otra vez esa extraña sensación de no entender nada y te empiezas a preocupar de verdad cuando ves un letrero que dice “Grocerías” (groceries)–«¿Groserías?–Que raros estos gringos que venden groserías», piensas «yo las digo gratis…»

Por curiosidad te detienes a mirar de qué se trata, pero solamente ves lo típico de una tienda de alimentación. Pero bueno, ¿no habías ido a aprender inglés? Ahora resulta que no solamente casi no escuchas inglés, sino que además el español que oyes y ves, no lo entiendes. Empiezas a sospechar que tú no tienes ningún aturdimiento ni cansancio ni nada de nada… ¡es el legendario Espanglish que está haciendo acto de presencia!

Aparte de una película con Adam Sandler, muy graciosa por cierto, el Espanglish es una forma de hablar que han adoptado muchos hispanos en Estados Unidos. No es ningún invento. El Espanglish es una pseudo-jerga -nadie se pone de acuerdo en cómo denominarlo–¿podría ser un criollo?. La RAE define así al lenguaje criollo:

«Se dice de los idiomas que han surgido en comunidades precisadas a convivir con otras comunidades de lengua diversa y que están constituidos por elementos procedentes de ambas lenguas. Se aplica especialmente a los idiomas que han formado, sobre base española, francesa, inglesa, holandesa o portuguesa, las comunidades africanas o indígenas de ciertos territorios originariamente coloniales.»

Da igual lo que diga la RAE, el caso es que es real, existe, se habla, se escribe y lo peor es que, como cualquier lengua, está en constante cambio y evolución. ¡Así que no hay forma de estructurarla! ;-)…Casi mejor, porque muchos coinciden en que es un asalto al idioma de Cervantes. Y no es para menos.

 La aventura E-Spanglish

Tienes sed, entras a un Mc Donald’s y dices good morning, porque habrá que empezar a amortizar el viaje, ¿no? Te pillan el acento hispano (porque en la tierra de los yankees, todos los que hablan español son hispanos) contestándote directamente en español. Anotas mentalmente que tienes que dar un cursillo urgente para mejorar tu pronunciación.

Pides amablemente un refresco. “Bien frío por favor”, aclaras. A continuación tu interlocutor grita a toda voz “¡Una soda con ais (ice, hielo) por aquí! ¡Me voy a ponchar (punch) la tarjeta que no he terminado el traineo (training)”. Ya, esto es demasiado…!!

Sigues incrédulo. No te culpo, pero no cejo en mi intento de convencerte de la “normalidad” del Espanglish. Aquí va un diálogo surrealista pero totalmente plausible:

– ¿Dónde has parkeado?

– He dejado la troca en la yarda de atrás.

– ¿Qué hay que hacerle?

– Por favor revísale las brekas, me parece que están fallando. También la llanta derecha y pumpéala un poco, creo que se ponchó.  Antes de hacer cualquier yob, me llamas al cel. Si no te contesto, me dejas el mensaje que yo te llamo para atrás en cuanto pueda.

Seguro que te cuesta seguir el diálogo…a menos que hables inglés o Spanglish…De ahí el título de este artículo: aprender inglés para entender español 🙂

Aquí las traducciones:

  • Troca es truck,  camioneta tipo pick-up que allá tiene cualquier hijo de vecino.
  • Las brekas son nada más y nada menos que los frenos, breaks.
  • Lo de pumpéala ya es más fácil de deducir, pump (bomba de aire).
  • Igual que el ponchamiento, punch (perforar), ya mencionado anteriormente, aunque en otro contexto.
  • El yob también es facilito, job (trabajo).
  • El cel es, evidentemente,el celular, teléfono móvil como le llamamos en España.
  • Pero el «yo te llamo para atrás» es como para no aguantarse la risa (I’ll call you back).

Hay que hacer grandes esfuerzos para no poner cara de póker. Y aun así, todavía quedan motivos para ponerla. La cara de póker, digo. Porque resulta que la Real Academia de la Lengua Española ha empezado a recoger “Espanglish” como un término aceptado. Bueno, por algo se empieza.  Esperemos que no sigan recogiendo estos términos, porque acabaremos hablando más o menos así:

– ¿Por qué no contestas?

– Es que estaba vacunando la carpeta (vacuum the carpet) y no he oído el teléfono

– Tenía pensado pasar a lonchear (lunch) mañana

– ¿Agriamos (agree) en que vienes a la uan (1)?

– Ok

– Antes me pasaré por la marketa  (market) para comprar unas sodas light, que estoy a dieta

– Qué bien que me hayas avisado, así desfrizeo (freeze) unas bistecas (bistecks).

No wey (no way). Prefiero pollo.

– Te dejo que todavía tengo que mopear (mop) toda la casa.

Ya te vas convenciendo… Me alegro. El Espanglish es una realidad que hay que asumir.

Es, además, más antiguo de lo que creíamos: El Dictionary of American Regional English ya mencionaba los primeros ejemplos en 1972, según Wikipedia, aunque fue en los años sesenta cuando se empezó a oír Mock (antecesor del Espanglish)  en los barrios hispanos de Miami, New York y Los Ángeles. Pero aún nos podríamos ir más atrás, cuando en 1948 un periodista puertorriqueño acuñó este término, según la misma fuente. Ya ves, y nosotros sin enterarnos.

¿Te das cuenta ahora de lo importante que es el inglés hasta para entender nuestro propio idioma?

¡Qué sigas enjoyando (enjoy) el día! 🙂