Traductor automático, YES or NO?

mala traducción

Traductor automático…YES or NO?

Sobra decir que internet ha supuesto un cambio radical en nuestras vidas revolucionando el mundo de la comunicación, la información y el entretenimiento.

Desde la aparición de la red de redes, la comunicación ha experimentado un enorme avance por su inmediatez, lo que se traduce en el hecho de tener todo tipo de información a golpe de click; por relativizar las distancias, nos ha acercado tanto, tanto, que el fenómeno de la globalización es un hecho.

Esto nos brinda todo un mundo de posibilidades. Sin embargo, ni todo es tan fácil, ni todo son ventajas.

A pesar de que aparentemente con Internet ya no existen fronteras, en realidad el idioma sigue siendo el gran problema. De ahí que muchos vean la panacea en los traductores online como el Google Translate.

En el post de hoy veremos los motivos por los que: YES!! ¡Es un gran un invento! Y sobre todo, los que NO, NO it isn’t!!

Traductor online vs Traductor humano

Antes de empezar, debéis saber que un traductor online NUNCA podrá equipararse al traductor humano.

No es una simple cuestión del “hombre contra la máquina”, es mucho más que eso.

Veamos:

NO a los traductores automáticos

Los traductores online gratuitos son programas informáticos. La mayoría funciona como un diccionario. Y que conste que cuando digo “como un diccionario”, exagero muuuucho. En este tipo de traductores se suele recoger cada palabra con un único equivalente. Salvo que se haya introducido alguna expresión de uso frecuente, esta sería la tónica general: traducción del tipo “palabra por palabra” (word by word). Lo que nos lleva al segundo punto.

  • Infalibilidad. No son en absoluto infalibles. Al traducir “word by word” lógicamente tienden a cometer errores. Es cierto que en los últimos tiempos han mejorado considerablemente los traductores…de pago. A este software le han introducido información gramatical y morfológica de la lengua en cuestión, diferentes acepciones de cada palabra, e incluso ambigüedades, entre otras. De esta forma, puede que obtengamos mejor o peor traducción. Pero personalmente tampoco me convence.

La lengua se basa en normas. Un programa puede contar con las normas básicas. Cuando alguien introduce un texto, éste será traducido de acuerdo con la información que tiene. La traducción estará basada en esa información. Todo esto está muy bien pero, ¿qué pasa con las excepciones que a veces tienen las reglas gramaticales? ¿Qué ocurre con los matices culturales, los juegos de palabras (puns), todos esos detalles que enriquecen cada lengua? Pues, obviamente, muchos pasarán por alto y la traducción resultante puede (y seguramente) que no sea la esperada.

  • Calidad de la traducción. Pongamos como ejemplo una traducción del  inglés al español. Ambas son lenguas que predominan en la red. Sin embargo, si nos vamos a lenguas más secundarias, como no existe tanto material disponible, resulta más difícil encontrar equivalentes. De ahí que aquellos que estén buscando una traducción de uno de estos idiomas, seguramente les parezca algo inútil el hecho de recurrir al Google Translate, ya que no le podrá ofrecer una traducción demasiado fiable.
  •  Empresas. Con Internet desaparecieron las fronteras y el comercio fluye sin tantas trabas. Las empresas cuentan con sus páginas webs e invierten en ellas. Sin embargo, no todas se molestan en traducirlas. Las que sí lo hacen tienen dos opciones, traducirlas por un profesional o bien dejarlas en mano del traductor automático. Existen muchas razones por las que la rapidez y la gratuidad del traductor online no compensa si sabemos que el resultado no nos va a llevar a ninguna parte.

Os recuerdo que el profesional de la traducción es una persona con estudios, que van más allá del conocimiento de la gramática de una lengua. Es alguien que se ha empapado de la cultura de la lengua meta en cuestión (target language), que se mantiene al día en la evolución de las palabras y sobre todo, que dedica muchísimas horas (muchas más de las que la mayoría de la gente piensa) hasta conseguir una traducción lo más fiel al original posible. Una traducción que consiga producir el mismo efecto que el texto original. Y eso, my friends, cuesta. Tiempo y dinero (no tanto como debería).

Y es precisamente por el hecho de que el traductor humano cuesta una cantidad X, hay gente que cree que si el traductor online lo puede hacer gratis y de manera inmediata, nos ahorramos un dinerillo. Todos sabemos que el buen trabajo cuesta. Una mala traducción no solo no compensa al empresario, sino que lo perjudica. Denota dejadez por captar clientes y descuido por el servicio que ofrece.

  • Homework. Seguro que algunos ya están sonriendo porque saben por dónde voy…¿me equivoco? Hay tantos alumnos que son auténticos fans de los traductores online. Y con sus meteduras de pata han aprendido a dejarlos cada vez más de lado. Para los que aún siguen adorando a este falso Dios, debéis saber que en el 99% de los casos el profesor detecta la mano negra de la máquina. No temáis equivocaros. Es más, cometed errores porque de ellos aprenderéis. Ya os expliqué aquí porque es tan importante cometer equivocaciones al aprender inglés.

No me voy a extender más en este punto porque, como os he dicho en varias ocasiones, a escribir se aprende escribiendo. Si no practicáis, nunca aprenderéis.

SÍ a los traductores automáticos

En determinadas ocasiones, podemos encontrar en cierto modo útil la traducción online. Aquí unas cuantas situaciones:

  • Relaciones comerciales. Con el aumento del comercio internacional es evidente que las personas necesitan comunicarse con otras de diferentes partes del mundo y por lo tanto, en lenguas muy diferentes. La comunicación por motivos comerciales ha de ser rápida y fluida. Si los empresarios no tienen una lengua común y no cuentan con un intérprete en ese momento, solo podrán recurrir al traductor online para escribir, leer y responder emails, por ejemplo.
  • Tenemos conocimiento de la lengua del texto original y un mínimo de la lengua del texto meta o texto ya traducido. Esto es lo que llamo yo, “supervivencia” o “parchear un texto”. No quiere decir que el resultado sea del todo perfecto pero, por ejemplo, nos vale para salir de un apuro cuando no tenemos tiempo y queremos entender algo. Metemos el TO (texto original) y el resultado será una pseudo-traducción. Nosotros, gracias a nuestros conocimientos, podremos ir rellenando los huecos de información e incluso corregiremos algún error. Todo esto para hacernos una leve idea de lo que dice el TO.
  • Gratis. Sobran los comentarios al respecto, verdad?
  • Rápido no…¡súper rápido! ¿Traducir página? “Yes, yes, yes…please!!” Cuántas veces nos ha sacado de un apuro esa preguntita. Pensemos en los catálogos de compras online de países de habla no inglesa, en cualquier tipo de página web extranjera que no cuenta con versión en una lengua que conozcamos, en páginas de descargas, y un largo etcétera. Ahora recuerdo aquella página checa que os recomendé en el post de cómo preparar el First Certificate Exam. Resulta que era una página checa con infinidad de recursos. Yo os aseguro que mi nivel de checo no alcanza ni para salir del aeropuerto. Pues con eso de traducir página, pude aprovechar el material que ofrecía. ¡Y yo tan happy gracias a un click de nada!!
  • Para viajar. Traducir carteles, avisos, comunicarte a un nivel muy básico…Todo lo que sea palabras sueltas o textos cortos. A modo de diccionario. Como este tipo de textos no implica gran conocimiento de la lengua (la mayor parte de las veces) pues, en este caso también nos vale. Es algo inmediato y como podemos tener la aplicación en nuestro móvil… ¿para que ir con el pocket dictionary a cuestas?
  • Para hacer que tu teacher se parta de risa. Ya arriba os comenté por qué es un error usar el traductor para hacer vuestros ejercicios de writing. No os hacéis una idea de la de veces que he tenido que ver con mis propios ojitos las locuras que reflejan el uso del traductor. Como no quiero señalar a nadie…ejem… no pondré ejemplos ilustrativos de algún conocido pero os dejo este enlace con carteles mal traducidos ¡¡de lo más simpáticos!!  :mrgreen:

mala traducción

En esta línea están algunas etiquetas de los supermercados, las etiquetas de las prendas de ropa, las tiendas de los chinos y sus descripciones de los productos…¡Vamos, que quien no se alegra el día es porque no quiere!! Las malas, pero simpáticas traducciones, están everywhere!!

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