Qué tipo de clases de inglés elegir

clases de inglés

Post escrito por la colaboradora Amelia Sánchez.

Clases de clases de inglés

¡Esta vez sí que sí!, gritamos para nuestros adentros. Tenemos tiempo y lo más importante, es que ¡tenemos ganas! Yes!

Sentimos la tan deseada motivación fluyendo por nuestras venas. Nos vamos a apuntar a clases de inglés. Nada ni nadie nos lo impedirá. No pasará como con la matrícula del gimnasio, que cayó en saco roto. Vamos a salir de ese curso hablando in English!

Vale. Tras este momento de efervescencia inicial caemos en la cuenta de que entre tanta variedad de cursos, clases, academias, escuelas, profesores, y demás, no sabemos por cuál decantarnos. Y entonces, nos empezamos a agobiar con tanta saturación de información. Y estamos tentados a tomarlo como excusa para abandonar nuestra misión. Pero, ¡esta vez, no! Porque aquí está Aprende Inglés Sila para echaros una manita y ayudaros a elegir cuál os conviene.

La importancia de saber elegir

En esta vida estamos continuamente tomando decisiones: ¿Qué color? ¿Qué sabor? ¿Qué camino?

Obviamente, unas decisiones son más difíciles de tomar que otras. Pero en la mayoría de los casos, nos resulta complicado decidirnos, porque eso significa rechazar una opción para decantarnos por otra. Y en definitiva, todo lo hacemos con ánimo de encontrar una mejoría personal.

Lo mismo ocurre a la hora de elegir el tipo de clase de inglés. Con la elección que hagamos dependerá el éxito de nuestro aprendizaje.

No podemos pretender que cualquier curso de inglés cumpla con las expectativas de todos los alumnos por igual. Habrá quien tenga poco tiempo para dedicarle, otros necesitarán algo más específico y puntual, algunos con necesidad de reforzar unas destrezas más que otras…y así un larguísimo etcétera. Como podréis imaginar en aulas tan heterogéneas resulta complicado acertar con las exigencias de cada uno. Y de ahí que muchos alumnos puede que se aburran, se desmotiven, se estanquen y acaben por abandonar.

Como no queremos que perdáis  ni vuestro tiempo, ni vuestro dinero, aquí os enumero tan solo una parte del amplio abanico de posibilidades con el que contáis y ya es asunto vuestro el elegir aquella opción que más os convenga.

 1. Clases para niños

Es muy importante saber elegir el tipo de clase. No queremos “traumatizarlos” obligándolos a acudir a aburridas sesiones en las que tienen que ESTUDIAR. Recordemos que los niños son esponjas que absorben todo muy rápidamente… y que se aburren con la misma velocidad. Olvidaos de las clases en donde los niños están todo el tiempo coloreando. Para eso ya van a la escuela. Por lo tanto, debéis intentar que las clases que elijáis sean  súper dinámicas y divertidas: juegos, canciones, teatro, cocina… Para que no les dé apenas tiempo de darse cuenta que están aprendiendo. La lengua meta prima en estas clases. Los niños no cuestionan tanto como los adultos el por qué las cosas se dicen de una u otra manera, ni reglas gramaticales, ni se muestran tan tímidos a la hora de hablar. ¡Lo aprenden y listo!

Otro factor muy importante, para todos los alumnos, pero más aún para los más pequeños, es el profesor.

Los niños son muy inteligentes, pero también muy difíciles de contentar. Así que cuando el niño dice que le gusta su teacher, ya tenemos más de la mitad del camino ganado. Irá a clase sin rechistar. No lo tomará como una obligación sino como una diversión. Aprenderá jugando y ya se sabe, en los peques, estos conceptos han de ir de la mano.

2. Clases para adolescentes

De sobra es sabido que se trata de un alumnado difícil. El adolescente que busca clases extras de inglés es por dos motivos: ha suspendido y necesita refuerzo, o quiere ampliar conocimientos. La experiencia me dice que lo raro es lo segundo.

Este tipo de alumno llega totalmente desmotivado, con un bajísimo nivel y lo que es peor, detestan el inglés.

Ante esto el profesor necesita digamos que altas dosis de psicología. No son niños, así que ya los juegos no van con ellos. Además tienen el deber de aprobar la asignatura. Y sabemos que convertir cualquier cosa en una obligación, lo hace todo más cuesta arriba. Por eso, hay que saber elegir el tipo de clase para nuestros adolescentes.

Es un hecho demostrado que la capacidad natural que tenemos de pequeños para adquirir una lengua comienza a ralentizarse cuando entramos en la pubertad. Se empieza a racionalizar todo y nos puede la vergüenza. Además, si tenemos en cuenta que estos chicos están con las hormonas revolucionadas y la rebeldía a flor de piel, tenemos que intentar que conecte con el profesor y con el grupo para evitar disputas.

Lo mejor en estos casos es buscar :

  • Clases particulares: Ofrecen una atención más individualizada y por lo tanto, el aprendizaje es más rápido. Las clases están diseñadas a medida. Son más caras, es cierto, pero mucho más efectivas. Además no hace falta moverse de casa para recibir clases particulares con un nativo, pueden recibir clases de inglés online por Skype.
  • Grupos reducidos: Los alumnos son agrupados por cursos. Se centran en los contenidos mínimos para aprobar la asignatura. Si el objetivo es ese, resultan perfectas.

3. Clases de conversación (competencia comunicativa)

Lo ideal sería que en todas las clases de inglés nos enseñaran a hablarlo. Sin embargo, la realidad de nuestro país es muy diferente. Recordemos uno de nuestros posts sobre el nivel de inglés en España. Demasiada gramática y muy poca puesta en práctica. Y entonces, cuando salimos al mundo real, nos damos cuenta de que pese a haber aprobado inglés siempre, somos incapaces de mantener la conversación más simple. Por eso, entre otros motivos, fueron diseñadas estas clases de conversación.

Están divididas por niveles, desde los más básicos hasta avanzado. Y su  misión es que el alumno hable y hable sobre una variedad de temas, usando vocabulario específico. Suelen ser dirigidas por un profesor nativo, que irá rotando por la clase, desplegando toda su capacidad auditiva e irá anotando furtivamente cualquier cosilla que merezca ser comentada: desde errores habituales y fallos garrafales, hasta nuevos términos o alguna que otra tip de utilidad. La presencia del profesor ha de pasar desapercibida. El alumno tiene que sentirse libre y desinhibido para hablar.  Lo que se persigue es lograr fluidez, no tanto conseguir uno u otro acento. El profesor no suele interrumpir para corregir sino que espera al final del ejercicio y hace una puesta en común de los errores recogidos en sus notas. Abundan los debates sobre temas de actualidad o asuntos más generales, los role-plays, en donde los alumnos parten de una situación e improvisan un diálogo, y también los discursos individuales.

Si además tenemos el problema de la timidez, os recomiendo que os apuntéis en estas clases a modo de terapia de choque. Con tanta práctica, ¡acabaremos venciendo nuestro pánico escénico!

4. Clases específicas

Son cursos dirigidos a un sector determinado. Normalmente, las empresas los proporcionan a sus trabajadores. Otras veces, son los profesionales los que, motivados por las necesidades de su empresa, deciden voluntariamente apuntarse.

4.1. Business English (Inglés para negocios/inglés comercial):

Este tipo de curso está orientado a gente con un nivel intermedio de inglés, que busca aprender ese extra que le falta para aplicarlo al contexto de la empresa. Se centra en la adquisición de terminología (un ejemplo) esencial en el sector, ciertas expresiones y estructuras de uso frecuente en ese contexto. No solo se centra en el plano oral (llamadas telefónicas, presentaciones, conversaciones, interpretación de datos,…) sino también en el escrito (redactar informes, emails, solicitudes de trabajo,..).

Son cursos de una duración determinada, divididos en diferentes módulos, que suelen contar con partes prácticas y teóricas. Cuando elegimos este tipo de curso es porque lo necesitamos, y ¡lo necesitamos para YA! Y sabemos que las prisas no son buenas…Así que si nos urge dominar los conocimientos básicos, tenemos que buscar un curso intensivo, que nos ofrezca mucha práctica. Y sobra decir que cuanto más pongamos de nuestra parte, mejor.

4.2.Inglés para hostelería (camareros, recepcionistas, guías…):

En muchas zonas, el sector turístico es primordial. Sin embargo, a diferencia del Business English, el tipo de alumnado que ocupa estas aulas no siempre tiene un buen nivel de inglés. En lo que sí coincide con el grupo anterior es en la necesidad de aprender cuanto antes. Estos cursos han de ofrecer una base para partir de algo ya que, como dije anteriormente, el alumnado viene de diferentes entornos, y no todos cuentan con los conocimientos mínimos del idioma. Tienen que ser clases prácticas en dónde el vocabulario y las frases específicas sean aplicadas en situaciones, lo más reales posibles. Hay mucho ejercicio de listening, con vídeos, audios y muchas conversaciones diseñadas para cada puesto.

4.3 Inglés técnico:

La diferencia de este inglés con los anteriores es que no se trata propiamente de un inglés diseñado para comunicarse digamos que socialmente. Su finalidad es entender la terminología específica. Por ejemplo, dentro de este tipo de inglés tenemos: 

a) Inglés médico:

La jerga médica puede que no resulte muy útil para el común de los mortales pero la cosa cambia cuando eres un profesional de la medicina y has de acudir a conferencias, reuniones o simplemente leer los artículos de publicaciones extranjeras para mantenerte al día. Algunos de estos profesionales no cuentan con un gran nivel de inglés y se ven en la obligación de estudiar un montón de vocabulario específico de su especialidad. No debéis olvidar que esas palabras técnicas se usan dentro de un discurso.

Por lo tanto, debéis buscar cursos que no solo os ofrezcan larguísimos listados de palabras, que debéis memorizar (para eso ya tenéis un montón de manuales y diccionarios médicos), sino también material real suficiente para desarrollar vuestras capacidades de comprensión lectora y oral: artículos actualizados de publicaciones médicas, audios reales, por citaros algunos ejemplos. No se trata de un inglés difícil, pero puede costar un poco por el hecho de que se nos va acumulando el vocabulario nuevo, por eso es tan importante usarlo dentro de un contexto y no limitarnos a memorizarlo.

b)  Inglés para ingenieros (industriales, informáticos, etc.):

Debemos buscar cursos diseñados exclusivamente para desarrollar vuestras capacidades lingüísticas en ese determinado sector técnico. El vocabulario relativo a las nuevas tecnologías es esencial. El curso deberá ofrecer situaciones reales para su puesta en práctica. Además de prestar especial atención a las habilidades comunicativas (entrevistas de trabajo, por ejemplo).

Con este post lo que pretendo es os deis cuenta de que cuando decimos que “necesitamos apuntarnos a clases de inglés” hay un mundo detrás de esa generalización. Os animo a que busquéis y comparéis cursos. No os quedéis con la primera academia que veáis que ofrezca clases de inglés. Pensad en vuestras necesidades e id a por aquel curso que cumpla con vuestras expectativas. De esta manera tendréis el 50% ya hecho, la otra mitad corre a vuestro cargo.