Cómo aprender a pensar en inglés

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Cómo aprender a pensar en inglés

Te propongo un reto.

Imagínate que aprender inglés fuese como ir subiendo las escaleras de un edificio hasta llegar a la planta más alta y cada peldaño, un nuevo concepto: un verbo, una expresión, una estructura gramatical… ¿Te lo imaginas?

Pues bien, después de haber subido una infinidad de peldaños… ¿serías capaz de decirme qué habría justo antes de llegar a la cima? (te doy unos segundos para poner las neuronas en marchaJ)

¡Efectivamente! Sería expresarte con naturalidad en un contexto real, o lo que es lo mismo, pensar en inglés.

La habilidad de pensar en otro idioma es una de las destrezas más difíciles de desarrollar porque supone combinar una gran cantidad de términos y expresiones de forma lógica y prácticamente al instante, y como ya te podrás imaginar a estas alturas, no es algo que se consiga de un día para otro…

Pero para ayudarte a alcanzar la planta más alta, en este post te voy a pasar 4 consejos que te ayudarán a ver la meta un poquito más cerca J

  1. Inmersión lingüística total (o lo que puedas)

La capacidad de pensar en español es una habilidad que hemos dominado con el paso de los años de forma completamente natural.

Lo único que hemos tenido que hacer durante este tiempo ha sido convivir 24/7 con un sinfín de elementos en español: hablando con la gente, viendo la tele, pasando horas en Facebook…el resto lo hemos logrado por nosotros mismos/as J

Ahora bien, lo que quiero que entiendas con esto es que nadie nace con la capacidad de pensar en un idioma en particular, sino que se va adquiriendo poco a poco y en función del entorno con el que más acabemos interactuando.

¡Pero ojo! Eso no quiere decir que no podamos “reprogramarnos” con algo de trabajo…

De hecho, al aprender inglés nuestra mente almacena toda la información que le llega (vocabulario, verbos…) y la va clasificando en una “carpeta” distinta a la del español para poder echar mano de ella cuando haga falta, como por ejemplo, al hablar con un nativo.

¿Y cómo es que entonces nos cuesta tanto pensar en inglés si ya lo tenemos todo en nuestra cabeza? Pues muy sencillo: porque nuestro entorno sigue girando en torno al español.

Eso hace que con el tiempo vayamos dejando de usar aquello que tanto nos ha costado clasificar y como es lógico, nuestra carpeta acabará quedando desatendida tarde o temprano… Así que no es de extrañar que luego tengas problemas para volver a acceder a dicha información L

Pero para solucionarlo, te propongo que para empezar a pensar en inglés intentes incorporar más elementos del inglés a tu día a día y equilibrar la balanza a tu favor: desde ver más series, hablar con nativos, configurar el móvil en ingles…y todo lo haga falta para olvidarte de que vives rodeado/a de hispanohablantes.

De esa forma, entrenarás tu mente para que se “desacostumbre” del español y empiece a darle de verdad una oportunidad al inglés. J

  1. Escucha a nativos “en directo”

En cualquier diálogo, existe un proceso de retroalimentación entre la persona que habla y la que escucha ¿cierto? Esto es lo que permite que la conversación vaya en un mismo sentido o que por el contrario, cambie de rumbo en cuanto a alguien se le ocurra un nuevo topic.

Pues bien, nuestro trabajo va a consistir precisamente en estrujar al máximo este proceso para darle otro empujón más a nuestro nivel de inglés.

En concreto, quiero que escuches todo lo que puedas a nativos hablando entre ellos: debatiendo un tema, compartiendo opiniones, tirándose los trastos a la cabeza…y en definitiva, conversaciones reales del día a día.

¡Pero espera! No hace falta que salgas a la calle a esclavizar a nadie para tenerlo todo el día hablándote sin parar (así que ya puedes darte media vuelta)

En realidad, lo único que quiero que hagas es buscar conversaciones en tiempo real como noticias, debates, ponencias en congresos… y básicamente, todo aquello que implique una conversación que se desarrolla de forma natural.

Y si por lo que sea aún tienes dudas sobre este método, vamos a probar a compararlo con un podcast (que también están muy de moda)

Si te has dado cuenta, lo que escuchas en realidad en un podcast es a una persona hablando sobre un tema que ya trae preparado de casa y aunque es verdad que se utilizan una gran cantidad de términos y expresiones de todo tipo, a todo podcast le falta un elemento clave: la espontaneidad.

En cambio, en una conversación real no hay tiempo para ensayar nada y todo tiene que desarrollarse sobre la marcha, haciendo que este tipo de listening sea justo el que más te pueda ayudar a entender y comunicarte con otras personas en la vida real.

  1. Escucha (y repite) audiolibros

Los audiolibros nos ayudan a “exponer” nuestra mente a una gran cantidad de expresiones de todo tipo: desde palabras que nunca antes habíamos escuchado hasta nuevas combinaciones de otras más conocidas para formar estructuras más complejas.

Así pues, no es de extrañar que se hayan convertido en una de las herramientas más poderosas para ampliar vocabulario y practicar la pronunciación de la mano (o mejor dicho, de la voz) de auténticos nativos y desde la comodidad de nuestro hogar.

¿Y cómo podemos aprovechar toda esta información para que nuestra cabeza alterne mejor entre el español y el inglés? Pues tranquilo/a que te lo explico enseguida J

El método que te propongo es escuchar una o dos páginas de texto (o las que te dé la gana si ves que puedes con más) y que prestes muchísima atención a la pronunciación del narrador (es más, puedes probar a copiar en un folio aquellas palabras que sean más difíciles de pronunciar si ves que te están dando problemas)

Después, quiero que leas en voz alta lo mismo que has escuchado y que intentes, en todo momento, pronunciarlo tal cual lo has escuchado hasta que sientas que ya dominas ese texto en concreto.

¡Y ojo!

Aquí no sirve de nada decir que te da vergüenza hablar solo/a ni ese tipo de cosas porque para pensar como un nativo, es fundamental que te obligues sí o sí a hablar en inglés (y cuanto antes, mucho mejor).

Además, ¿qué mejor forma puede haber para practicar el speaking que repetir como un loro un texto perfectamente pronunciado y lleno de expresiones de todo tipo? Seguramente pocas…

Así que, para pensar en inglés, acostúmbrate a hablar en inglés tanto como puedas y sobre todo, céntrate en aquellas expresiones con las que te sientas más cómodo/a. Con el tiempo, las irás incorporando en futuras conversaciones hasta llegar a usarlas con total naturalidad J

  1. Busca nuevos temas de los que hablar

¿Te has parado a pensar en la cantidad de horas que pasamos debatiendo todo lo que nos ocurre en nuestra cabeza? Porque si lo has hecho (que seguro que sí), estarás de acuerdo conmigo en que tenemos temas de conversación para dar y regalar.

Es más, hay estudios que afirman que nuestra mente puede procesar perfectamente más de 60.000 pensamientos distintos al día (sí sí, tal cual lo oyes) o lo que es lo mismo, y como yo lo veo, más de 60.000 topics diferentes con los que practicar el inglés.

La verdad es que nosotros/as mismos/as podemos ser nuestra mejor fuente de temas de conversación y lo mejor de todo (y con esto ya sí que te voy a convencer), es que no necesitamos absolutamente a nadie ni nada para darle rienda suelta a nuestra imaginación, tan solo dejar la mente en blanco y dejar que las ideas fluyan por sí solas (como hacemos de forma habitual)

¡Pero espera! También necesitamos un mínimo de preparación para poderle sacarle algo de provecho a tantísimo conocimientoJ.

En concreto, te propongo que cojas un folio en blanco y que cierres los ojos (doy por hecho que hasta aquí sin problemas) y conforme se te vayan ocurriendo ideas una detrás de otra, quiero que las apuntes hasta completar la carilla (y con la de cosas que tenemos rondando la cabeza, no tardarás ni 15 segundos en tener que levantarte a buscar otra hoja)

De esa forma, acabarás con un listado enorme de ideas para practicar todo el inglés que quieras y además, puedes seguir el método que más te guste: desde plantarte delante del espejo y hablar contigo mismo/a o directamente ir a buscar a un compañero de speaking (ahora es cuando ya puedes salir a la calle jejeje) but that´s up to you! J

Y como habrás podido ver, aquí no hay trucos ni atajos que valgan, tan solo un montón de trabajo duro y horas interminables de práctica, pero estoy segura de que con los consejos que te he pasado ya no te parece algo tan imposible.

¡Así que a seguir practicando y nos vemos en el próximo post!

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